El Roadmap de producto: Cómo puede ayudarte a mejorar tus ganancias

Tips jul. 14, 2020

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Uno de los principales inconvenientes en muchas empresas es que el Know how (Cómo hacer) un producto no está claramente definido, a veces incluso tener una fórmula maestra estandarizada no permite alcanzar consistentemente los resultados esperados, y todas estas contingencias operativas son una pesadilla para el área administrativa.

Por eso una de las herramientas más prácticas a la hora del desarrollo de un nuevo producto es ejecutar un Roadmap, para garantizar que el bien comercial tiene la fuerza suficiente para controlar el impacto sobre la administración de empresas del mismo.

Es por ello que en esta ocasión nos vamos a enfocar en explicar lo que se necesita saber acerca de esta herramienta importantísima dentro del diseño y desarrollo de productos, a fin de que resolver las dudas que se pueden presentar en el camino.

¿Qué es el Roadmap de un producto?

Roadmap viene del inglés “mapa de ruta” y es acuñado para referirse a un plan detallado de todas las variables y procedimientos relacionados con el desarrollo y manufactura de un producto, sin embargo, no por esto se presenta como un documento rígido, en cambio debe ser lo suficientemente flexible para evolucionar a medida que el producto en cuestión así lo hace.

Supongamos que deseas formalizar un emprendimiento de repostería de tortas con sabor a cítricos, donde tienes una receta detallada que explica las proporciones de ingredientes y el tiempo en que debes hacerlo, pero cuando estás avanzando te das cuenta que las tortas no están quedando igual (o si no las estás preparando tú, a las personas que siguen la receta).

En ese caso, aunque esta hoja de ruta donde plasmas el proceso de producción está “bien” es momento de sentarse y reevaluar, quizás sea un ingrediente que no es de la misma calidad, puede ser una técnica de mezclado o puede ser que la temperatura no es adecuada, o el rendimiento de una maquinaria a escala industrial no es igual a la que tenías cuando empezaste.

En fin, existe una infinidad de variables que pueden resultar en catástrofe, en este punto es donde es particularmente útil disponer de una roadmap: Además de que llevas un registro que te permite trazar adecuadamente cómo se elabora el producto te permite delimitar tiempos de entrega, evaluar contramedidas en caso de alguna desviación al esperado, resultando en una optimización de recursos y tiempo de tu equipo de trabajo.
Puntualizando podríamos decir que un Roadmap de un producto es una herramienta que permite traducir la labor de producción en un proceso sistemático, ofreciendo una estandarización objetiva que mejora la planificación entre el área productiva y la administrativa, garantizando así un resultado exitoso. Sencillo, ¿no?

Tipos de Roadmap dependiendo de tu producto

Gestionar un producto dentro de la administración de empresas es un proceso de alta variabilidad, es imposible creer que todo funcionara de manera ideal, entonces la manera en que este documento se adapta debe ser igualmente versátil y adaptable.

Es por ello que nacen diferentes variantes del roadmap buscan plasmar específicamente lo que se requiere para alcanzar en un producto que cumpla con las promesas de calidad a lo largo del tiempo para cada una de las líneas de entrega preestablecidas
Las dos formas más populares a la hora de elaborar un roadmap son las siguientes:

Roadmap de producto fluido: En este esquema se busca es optimizar el proceso para considerar cada tiempo de actividad a realizar, de esta manera comprometerse a cumplir con los cronogramas establecidos y ofrecer calidad y eficiencia a lo largo del tiempo.

Roadmap Ágil: Bajo este modelo se busca prevenir las desviaciones y cambios en el proceso de manufactura, a forma de poder actuar en una respuesta estandarizada ante estos desperfectos que no pueden ser suprimidos de la elaboración del producto, como resultado permite saber a un corto plazo una metodología que responderá ante las exigencias de los clientes.

Comparando ambos modelos, el ágil es preferido desde el punto de vista industrial, ya que ofrece una mayor flexibilidad dentro de la planeación que se tiene, permitiendo tomar de manera más objetiva los “¿y qué tal si…?”

¿Cómo construir un roadmap de manera sencilla?

Para hacer un roadmap no hay que ser un experto técnico o un especialista en negocios o administración de empresas, basta con seguir una serie secuencial de pasos para garantizar construir un plan de manera adecuada y que nos ayude a identificar probelmas, resolverlos y generar así un mejor control de la empresa:

  1. Define objetivo
    Si no sabes lo que quieres lograr es muy poco probable que logres alcanzar una meta, desafortunadamente esta clase de herramientas, debes considerar si estás haciendo un relanzamiento de un producto ya definido o si en cambio quieres incursionar con algo nuevo.

Siendo más indispensable en este segundo caso definir el Producto Mínimo Viable (PMV) es decir, las características indispensables para que el bien que ofreces cumpla con los requisitos de calidad de tus consumidores/clientes.

  1. Mantén el plan de trabajo definido y puntualizado
    Como ya dispones de un objetivo es más simple acoplar las funciones de cada miembro del equipo de trabajo para este fin, pero es importante que mantengas instrucciones claras y concisas, eso evitará dudas que pueden transformarse en mala comunicación y objetivos no alcanzados.

  2. La experiencia de los usuarios es la clave
    Una de las mejores herramientas del mercado es un buen CRM, es decir un manejo de las relaciones con los clientes, puesto que como usuarios son precisamente los que aceptan el valor de tu producto y lo usan, entonces si mapeas estas interacciones pueden alcanzar las especificaciones indispensables del producto terminado.

  3. Define y ordena las especificaciones del producto
    Como resultado del punto anterior tendrás las variables resaltantes que hacen que tu producto destaque, es importante definir cuáles son más importantes y enfocarte en cumplirlas y estandarizarlas primero.

  4. Construye la historia de tu producto
    Existen muchos productos que no tienen por qué obedecer un proceso lineal, puede que el resultado se obtenga de dos o tres subprocesos que se acoplan al final, en ese caso es bueno separar cada tramo de la historia del producto, aplicar las técnicas de definir las tareas y el tiempo que toma realizarlas, y finalmente integrar eso en una sola novela.

  5. Define y sustenta la auditoría y revisión del proceso
    Un error común es suponer que los procesos de trabajo no requieren supervisión, y realmente cuando se está creando un roadmap lo más sensato es integrar un proceso de pruebas y revisión de cómo están surgiendo las cosas antes de obtener el resultado final, no hay que esperar a tener un problema para buscarle solución.

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